Yo tenía una perrita llamada Tacha a la que quería con locura. Era una Bull terrier blanca, y se la quité a su dueño (por llamarlo de alguna forma) cuando tenía tres años porque le maltrataba y la usaba como perro de peleas. Tuve una pelea muy fuerte con mi padre porque él no quería perros, pero yo no podía dejar a esa criatura con esa persona más tiempo, porque un día iban a pasar dos cosas: o iba a matar a la perra, o yo lo iba a matar a él. Y, como me conozco, preferí ahorrarme el tiempo y el disgusto, pelearme con mi padre, y llevarla a mi casa.
Es la mejor decisión que he tomado NUNCA, porque además de salvar la vida de mi perrita, salvé la de mi padre. Mi padre se había llevado casi 5 años en depresión (depresión real, incluso se tomó una tableta de pastillas para suicidarse…). Estaba todo el día en casa, en la tele y no hacía otra cosa… pero mi perra le cambió la vida: ahora la sacaba a pasear, jugaba con ella, le daba de comer, siempre estaba riéndose… Los animales tienen algo, son como angelitos del cielo, y no sabéis cómo ayudó a mi padre a recuperarse.
Cuando tienes un perro, sobre todo cuando es tan noble y buena como Tacha (que murió el marzo del año pasado, la pobrecita mía), es inevitable no querer colmarlo de besos, de cariños, de amor, ¡y de muchas otras cosas! Y en ese tiempo yo lo hice, me puse a buscar por internet cosas que podríamos hacer por los perretes que podrían hacerle la vida más sencilla:
Sus medicinas
Tacha padecía de algunas cosas, entre ellas de que tenía el corazón más grande de la cuenta. A ella le encantaba ir al césped y hartarse de correr, pero un día me di cuenta de que empezaba a asfixiarse más de la cuenta. Todavía no era muy mayor, me di cuenta cuando tenía 6 o 7 años, así que me desconcerté y la llevé al veterinario. No me acuerdo muy bien de cómo se llamaba esa enfermedad, pero es algo común en los Bull terrier: su corazón es más grande y se aplasta un poco contra las costillas y los pulmones, así que se asfixian. Esto puede provocar infarto, así que el veterinario me lo dijo muy claro: puede jugar, salir, y hacer vida normal… pero no correr.
Y tiene que tomarse esta medicina cada día para controlar su corazón. Claro, los primeros meses iba y venía al veterinario para comprarle las pastillas… pero, al final, me dio por mirar en internet y descubrí que las MISMAS pastillas, pero incluso UN POCO más baratas, me las podían traer hasta casa sin tener que ir yo hasta la consulta. Hablé con el veterinario, le expliqué mi situación, y pasé a pedirlas online.
Cuando tienes el vete cerca, pues tampoco es necesario. Pero si vives en una gran ciudad, tienes poco tiempo o dificultades para moverte, pedir las medicinas de tu mascota online es algo que puedes tener en cuenta para ayudarte un poquito.
Camas cómodas para que descanse como una reina
Tacha siempre ha sido una cabra loca que no soporta dormir en el suelo. Bueno, es un perro, TIENE que estar cómodo, yo no soy de las que dejaría a mi perrita dormir en el suelo frío. A ver, que pueden, porque en la naturaleza duermen en cualquier parte, pero ESTÁ EN MI CASA, y no va a dormir en el suelo. Así pensé yo en su día.
Así que fui al chino y a otros supermercados en busca de camas cómodas para que mi perrita descansara, pero fue un desastre: eran de mala calidad, eran ásperas, y encima eran cara de narices. De verdad, ¿cómo puede costar tanto encontrar camas cómodas para perros medianos sin que te cuesten un maldito ojo de la cara?
Pues no quise ceder y me puse a buscar por internet. Bueno, ¡ni os imagináis de la de cosas y tipos de colchones que puedes comprar por internet! Hay camas de todos los tamaños, de todo tipo de materiales, hay colchones ortopédicos para perros mayores, camas elevadas para que no pasen tanto calor en verano… ¡Un sinfín de posibilidades que ni siquiera sabía, y por un precio mucho, MUCHO menor!
Vamos, que pasé olímpicamente de las tiendas de mi barrio y la encargué por internet, y de verdad, me duró AÑOS. De hecho, cuando se murió, todavía la tenía. Estas cosas, online, pueden ser mucho mejor que presencialmente.
Un billete de avión
Hay mucha controversia con este tema: que si hay MUCHOS abandonos en verano porque la familia se va de viaje y, como no quiere llevarse al perro con ellos, los abandona, que si los perros no deberían de ir en avión, que si los albergues para mascotas a vecen hacen cosas muy malas y no puedes fiarte de nadie… He leído de todo, y lo que sí te puedo decir es que estoy 100% de acuerdo con algo: los perros no son juguetes, y si te vas de viaje, te lo llevas contigo. No puedes abandonarlo porque te vayas, es tu responsabilidad, y punto.
Yo me quise ir una vez con mi padre a Sevilla, porque él es de allí, así que me quedé mirando a Tacha y le dije: Vale, pero hay que buscar un hostal que permita animales, y buscar la forma de llevarla hasta allí, porque no creo que aguante dos o tres horas en coche. Así fue como empecé a buscar y como encontré empresas de transporte de animales, lo cual ni siquiera conocía.
Me informé mucho, sobre todo del proceso, porque me daba terror darle mi mascota a otra persona y yo perder el control, no saber qué estaba pasando, y estar totalmente desorientada. Pero Animales por Avión, empresas de transporte de animales, me explicaron que una vez que las mascotas entran en las instalaciones de la compañía aérea, son llevadas a la zona habilitada para animales, con veterinarios y personal especializado, que son los que asumen su situación.
Vamos, que no solo los transportan, sino que a veces este tipo de empresas incluso les ponen veterinarios en todo el camino para que vayan atendidos. ¡No sabéis el peso que me quitaron de encima! Y, como todo lo anterior… se puede comprar online.
Comederos especiales
Otra cosa que tenía mi perra es que era MUY ansiosa comiendo: cada vez que le ponía el comedero con su pollito y sus verduritas, se acercaba corriendo y se lo comía todo de una pasada, como si fuese un aspirador, y yo no pensaba que eso fuese bueno para ella, porque seguro que le generaba ansiedad. De hecho, leí sobre el tema y sí, este tipo de comportamientos pueden generarles ansiedad, y eso hay que controlarlo.
Me puse a buscar alternativas para controlar todo esto, y descubrí que hay comederos especiales que ayudan a que los perritos que tienen mucha ansiedad (ya sea porque han sufrido de maltrato, o porque han nacido siendo muy ansiosos, que también los hay), aprendan a controlarse. Está pensado para que tengan que esforzarse un poco al comer, así que la ansiedad se controla un poco y ellos no sufren tanto.
Este tipo de productos se pueden encontrar en cualquier parte, pero también puedes comprarlo por internet y asegurarte de que es como lo quieres. Ten en cuenta que las cosas que compras en algunos sitios pueden no ser tan específicos como los que compras a empresas veterinarias especializadas online, así que tenlo en cuenta.
Productos de higiene para mantenerlo limpio
Sé que puedo parecer muy tiquismiquis aquí, hablando de la cantidad de cosas que le compraba a mi perrita, pero es que la quería muchísimo, era más que una mascota para mí. Ella me ha acompañado gran parte de mi vida, casi la mitad de mi vida, y la vi hacerse grande, fuerte y hermosa, y cómo empezó a volverse ancianita, dependiente y amorosa. Y, como tal, pues quise darle lo mejor que pude, como ella había hecho conmigo.
Tacha jamás necesitó de un champú especial, no sufrió de alergias de la piel ni nada para que lo necesitase, pero yo busqué por internet champús especial para perros que ahuyentasen a los bichos. No me gustan nada las garrapatas, y hay enfermedades, como la del gusano del corazón (que se transmiten por la picadura de un mosquito) que se pueden evitar con dos cosas: vacunarlo cuando es necesario, y ciertos cuidados que echan a los bichitos. Por eso, yo busqué un champú que, además de dejarle el pelo bonito y sedoso, me ayudase a echar de su vera los bichitos que podían picarle y hacerle daño, así tenía doble protección: la del veterinario y la mía.
Pero no solo eso, también busqué un cortaúñas. Tacha jamás ha sido muy fan de cortarse las uñas, pero era una perra tan, tan buena, que se dejaba manejar y se dejaba hacer casi cualquier cosa con un poco de mimo, así que le cortaba las uñas con cortaúñas especiales, le lavaba las orejas por dentro con pañuelitos sin alcohol… para que, por lo menos, cuando se fuese, lo hiciese porque se había hecho mayor, y no porque yo la había descuidado. Y creo que lo conseguí.
Recuerda que puedes encontrar todo esto online por internet, esto y muchas más cosas.
Placas identificativas y accesorios de seguridad
Esto yo jamás lo usé, porque Tacha era de esos perros que tú podías dejar sin correa y jamás se iba de tu lado (no lo hagas, yo no lo hacía tampoco, si tu perro un día se asusta o se escapa, lo puedes perder y llevarte un buen susto). La cosa es que un día, en un pinar yendo de paseo con ella y con mi padre, me asusté, porque vi a lo lejos (al atardecer) algo con una luz que parecía violeta corriendo hacia nosotros a toda velocidad.
Tacha empezó a ladrar, pero al final, cuando se acercó, descubrimos que era un perrito de un tamaño menor que solo quería jugar con Tacha. Su dueño, al parecer, le había puesto un collar de luces LED que llevaba implantado, además, un sistema GPS de rastreo. Ese hombre me explicó que su perro rara vez se escapaba, pero como el bosque era muy grande, si un día se perdía y lo tenía cerca podía verlo gracias a la luz, y que, si dejaba de verlo, solo tenía que rastrearlo para ver dónde se había metido.
Cada año, cada mes y cada semana desaparecen un montón de perros. Muchas veces son por descuidos de los dueños, que dejan la puerta del garaje abierto para meter el coche y el perro sale corriendo como si no hubiese un mañana. Otras veces es porque ven algo que les alerta, como Tacha, que como su anterior dueño la había entrenado, además, para matar gatitos, era imposible que viese uno y no tratase de correr hacia él (si no la tenía sujeta, se me iba corriendo a por el gatito y podía llegar a perderse). Otras veces es porque se asustan, como cuando hay fiestas, tiran petardos y se asustan tanto que solo quieren escapar (por el bien de los perritos y de los ancianitos del mundo, ¡no tires petardos!
Yo no lo necesité, pero creo que, de todo lo que hemos hablado hasta ahora, este es quizás el apartado más importante, y también puedes encontrarlo por internet. Se pasa muy mal cuando una mascota desaparece, porque quienes tenemos perros, gatos, pájaros… sabemos que no es una mascota, sino un miembro más de la familia. Por eso, creo que la solución de buscar una forma de encontrarlo y no perderlo, se meta donde se meta, es muy interesante.
Sí, claro, también hay que tomar todas las medidas posibles para que eso no pase (y más vale que lo hagas, antes de que te arrepientas), pero tener un pequeño plus de seguridad también puede darte más tranquilidad. Hazlo más por él, que por ti. Para protegerlo.
Tacha era más que un perro, y le di todo cuanto pude para hacerla feliz
Pero, al final, más que con las cosas materiales, me quedo con los momentos. Con esos días en los que nos íbamos mi padre y yo con ella a tirarle la pelota y ella corría detrás de ella súper feliz. Con esos días en los que se ponía a nuestro lado a la hora de comer, ladrando para que le diéramos un poquito. Con esas caras de felicidad, sabiendo que jamás volvería a sufrir ni un solo maltrato con mi padre. Con cómo ayudó a mi padre a salir de la depresión. Y, ante todo, con todo el amor que nos regaló sin pedirnos jamás nada a cambio.
Estés donde estés, Tacha… te amo, y siempre te amaré.






